El sistema mixto que establece la Reforma de Pensiones 2025 en Chile consiste en un modelo previsional que combina capitalización individual con un nuevo componente de reparto solidario, buscando equilibrar el esfuerzo personal del ahorro con la solidaridad intergeneracional y social. Este nuevo esquema se articula a través de tres pilares complementarios:
🔹 1. Capitalización individual
Este componente se mantiene al sistema actual, pero la cotización del trabajador, la cual es de un 10% de su remuneración imponible, destinado a la cuenta de capitalización individual.
🔹 2. Nuevos aportes del empleador
Se establece una cotización de cargo del empleador de un 8,5% de la remuneración imponible del trabajador. Esta cotización se incrementará gradualmente hasta completarse en 9 años:
Un 6% de la remuneración imponible se destinará gradualmente a las cuentas individuales:
- a) 4,5% a la cuenta de capitalización individual (CI).
- A partir de los 20 años de publicación de la ley esta cifra aumenta, llegando a un 6% luego de 30 años.
- b) 1,5% destinado al Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP), para financiar el Beneficio por años cotizados y la Cotización con Rentabilidad Protegida. Incluye garantía estatal al Fondo. Esta cotización es transitoria. A partir de los 20 años de publicación de la ley comienza a disminuir y finaliza en el año 30.
- Este porcentaje de la remuneración será administrada en una cuenta personal por entidades que ya no serán exclusivamente las AFP. Este ahorro es propiedad del afiliado y se destina a financiar su pensión futura.
- c) Un 2,5% de la remuneración imponible se destinará al Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP) para financiar la compensación por expectativa de vida de la mujer (EV) y la parte de la cotización adicional destinada a financiar el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS).
🔹 3. Seguro Social Previsional
Del aumento del 8.5% de la cotización, 6% corresponde a la capitalización individual, por lo que la diferencia va hacia el seguro social previsional. Este es el nuevo pilar de reparto solidario, financiado por una cotización adicional del empleador, que irá aumentando progresivamente hasta llegar al 2,5%. Estos fondos no se destinan a cuentas individuales, sino que se administran de manera colectiva para:
- Mejorar las pensiones actuales.
- Reconocer años cotizados.
- Entregar compensaciones por diferencias de expectativa de vida, especialmente a mujeres y personas con trayectorias laborales interrumpidas o pensiones bajas.
🔹 4. Aporte del Estado
El sistema mixto también fortalece el rol del Estado a través de la Pensión Garantizada Universal (PGU), que entrega una pensión base a todos quienes cumplan los requisitos, con un incremento progresivo hasta alcanzar los $250.000.
En resumen, el sistema mixto busca corregir inequidades del sistema puramente individual, fortalecer las pensiones más bajas y asegurar un ingreso más digno para la vejez, sin eliminar el ahorro personal, pero complementándolo con solidaridad y apoyo estatal.