¿Te han hecho dudar en algún trámite cuando te preguntan persona natural o jurídica? Realizar negocios como una entidad u otra tiene ciertas ventajas y beneficios a la hora de cumplir con derechos y deberes, información común que genera confusión. No te preocupes, en Edig te orientamos acerca de sus diferencias.

Una persona natural es el ser humano con nacionalidad y domicilio que puede ejercer derechos y cumplir obligaciones de forma autónoma. En el caso de constituir una empresa, la persona deberá dejar como garantía sus bienes personales y asumir con las obligaciones, por lo tanto, si la empresa llegara a quebrar presentando deudas impagas, los bienes del dueño podrían ser embargados.

Características:
  • Puede ejercer todos los derechos y obligaciones de una empresa a su nombre.
  • Es responsable de las deudas y obligaciones de una empresa.
  • Está formada por una sola persona.
  • Al ser persona natural no requiere otro tipo de RUT que no sea el personal.
  • No se necesita demostrar un capital para comenzar una actividad.
  • Puede funcionar como empresa individual o microempresa familiar.

Una persona jurídica es una figura ficticia o empresa que asume sus propios derechos y cumple con sus obligaciones. En ese sentido, es la empresa quien debe asumir las obligaciones y deudas que puedan surgir y no el dueño. Por lo tanto, en el escenario hipotético de que una empresa quiebre, será esta misma que pagará con los bienes que estén a su nombre.

 

Características:
  • La empresa asume todos los derechos y obligaciones de una persona jurídica
  • Las deudas y obligaciones se limitan a los bienes de la empresa
  • Puede ser constituida por una o más personas.
  • Para formar una empresa se necesita una o más personas, puede ser jurídica o natural. La empresa cuenta con su propio RUT.
  • Se necesita demostrar capital, bienes o dinero para su constitución.
  • Puede funcionar como sociedad anónima, sociedad colectiva, entre otras.