Esta semana se logró un avance sobre la reintegración del sistema tributario, también conocido por el Gobierno como el “corazón” del proyecto impositivo. Esto después de que la comisión de Haciendo de la Cámara de Diputados aprobara poner fin a la renta atribuida.

La medida que fue aprobada por 7 votos contra 6 permitirá que la totalidad de lo pagado por las empresas pueda ser descontado en los impuestos finales de sus socios o accionistas. Estructura que funcionó hasta la reforma tributaria de 2014, cuando se estableció que dicho descuento solo podría ser del 65%.

A favor de avanzar por la reintegración se manifestaron los diputados de Chile Vamos, Carlos Kuschel, Alejandro Santana, Leopoldo Pérez, Gastón Von Muhlenbrock, Guillermo Ramírez, Patricio Malero y Lorenzini.

Por otra parte, quienes se opusieron en esta instancia clave fueron los parlamentarios Giorgio Jackson, Manuel Monsalve, Marcelo Shilling, Pepe Auth y José Miguel Ortiz.

Declaraciones

El Presidente de la instancia y diputado del Partido Comunista (PC), Daniel Núñez, declaró que la reintegración del sistema tributario significara una “rebaja de impuestos a dueños de grandes empresas que contradice los principios y reformas que dieron vida al segundo Gobierno de la ex Presidenta, Michelle Bachelet”.

Además, destacó el voto de Ortiz señalando que “es muy valorable que haya votado en contra de la reintegración del sistema tributario. Demuestra la consecuencia de haber aprobado el 2014 la reforma tributaria de Bachelet y que trajo mayor igualdad para Chile”.

Por otra parte, quienes se pronunciaron en la instancia fueron el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, quien reconoció la importancia de la propuesta ante el “complejo escenario externo” y el diputado Alejando Santana, asegurando que los empresarios han sido los más preocupados por esta esta iniciativa que logrará “más justicia”.

Entre los puntos que falta por avanzar están las nuevas definiciones de gastos necesarios para producir la renta, como también la creación de una contribución del 1% del valor de los proyectos de inversión a favor de las regiones, entre otros.