“Chile no va a ser nunca un país desarrollado si no le abrimos la puerta del trabajo a los jóvenes” con esta frase el ministro de la cartera, Nicolás Monckeberg, se refirió a la nueva Ley aprobada en el Congreso que establece los beneficios de la contratación juvenil para personas entre 18 y 24 años que estudian y trabajan.

Monckeberg, apuntó que la nueva legislación tiene como objetivo incentivar entre las empresas la contratación de los jóvenes, terminar con el trabajo informal e intentar reducir la tasa de desempleo juvenil en nuestro país. “El corazón de esta nueva ley es hacer más compatible el trabajo del estudiante con el estudio” y pidió “dejar de tenerle miedo a las medidas que adaptan las jornadas laborales, porque flexibilidad es humanidad, no precarización como dicen algunos”.

Preguntamos a nuestro experto laboral de EDIG, José Miguel Martínez, sobre los principales ejes de la ley.

 

HORARIO FLEXIBLE

Uno de los puntos principales de esta norma es el de compatibilizar el horario de trabajo con el horario de estudios, pudiendo las partes acordar especiales formas de distribución de la jornada de trabajo, pero bajo ciertas condiciones que protejan al trabajador/estudiante de horarios excesivos que no impidan su desarrollo académico.

 

MANTENER LOS BENEFICIOS SOCIALES

Otra materia importante es que el estudiante que trabaje no va ver alterada su condición socioeconómica por el hecho de percibir una remuneración, ya que esta no se considerará como ingreso renta para efectos de mantener beneficios que se otorguen a su calidad de estudiante, tales como becas, créditos, subsidios, asignaciones familiares, etc.

También la ley permite que el trabajador estudiante elija ser cotizante de algún régimen de salud o seguir teniendo la calidad de carga familiar de sus padres en dicho régimen, para lo cual, el empleador deberá aportar las cotizaciones en el sistema de éstos.

En general, esta ley en un gran avance en cuanto a regularizar la situación laboral de miles de estudiantes que trabajan en forma informal, ya que al flexibilizar las normas sobre jornada de trabajo, permitirá incentivar la escrituración del contrato de trabajo, lo que traerá como consecuencia inmediata, la inclusión de miles de jóvenes estudiantes al sistema de protección social del Estado.