El proyecto de ley presentado por el diputado y presidente de la Comisión de Trabajo, Raúl Soto, busca instalar en el sistema laboral una alternativa bautizada “3×4”, la cual pretende entregar una mejora calidad de vida para los chilenos.

Se trata de dar un giro en la jornada laboral, destinando solo cuatro días para el trabajo y tres para descansar. Esa es la premisa que, según Soto, busca “velar por la salud física y mental de los trabajadores”.

Asimismo este plan establece un límite máximo de 10 horas diarias por día, reduciendo el trabajo laboral de 45 a 40 horas semanales. “Lo que proponemos es que exista derechamente la posibilidad de que los trabajadores y trabajadoras, adecuen sus jornadas de trabajo semanal en una fórmula de 4×3, es decir, que se trabajen 4 días a la semana, por ejemplo: de lunes a jueves y se descansen 3 días a la semana, en este caso, viernes sábado y domingo”.

En cuanto a la opinión del experto en materias laborales de Edig, José Miguel Martínez, hay puntos importantes que desprender de este nuevo plan, entre ellos, el aumento de las horas de trabajo a la semana. “Extender la jornada diaria hasta el máximo permitido, implicará que el trabajador deberá permanecer más horas en la empresa, es decir, deberá ingresar antes o salir más tarde. Esto se traduciría en menos horas en la semana de trabajo para estar con su familia”.

“Por ejemplo, un horario normal de 45 horas semanales de 09:00 a 18:30 horas, con media hora de colación y de lunes a viernes, habría que extenderlo hasta las 20:00 horas para que pudieran trabajar -en este caso hipotético- de lunes a jueves. Es decir, diez horas por día más el horario de 30 minutos destinado a colación, lo que significaría una hora y media adicional de trabajo. Sin contar el tiempo de traslado al hogar. ¿Estarán dispuestos los trabajadores a llegar más tarde a su hogar con el propósito de tener un día más de descanso en la semana?” Finalizó.